No
cabe duda de que los datos electorales suministrados por las elecciones
legislativas del pasado 28 de abril han provocado una debacle de las fuerzas
políticas de las derechas (PP, Ciudadanos, VOX) y un fortalecimiento del voto
útil que ha cosechado el PSOE a nivel de todo el Estado, lo que ha permitido un
impulso de los socialistas en las siguientes elecciones: europeas, al Senado,
autonómicas y municipales, que ha alejado la posibilidad de un retorno de una
coalición de derechas al frente del Gobierno del Estado.
Esa es la apariencia,
pero no es una seguridad absoluta, y por ello hemos de tratar de ponernos de
acuerdo las fuerzas de izquierda y democráticas para, en este contexto favorable,
abordar y encontrar una solución política al problema pendiente de la vinculación
de Catalunya dentro de España.
Y, como primer paso, dentro de las
organizaciones y militancia socialista hay que ponerse de acuerdo sobre la
opción de conceder la amnistía y libertad de los dirigentes soberanistas encarcelados
una vez conocida la inminente sentencia que ha de dictar el Tribunal Supremo
sobre el juicio que acaba de celebrarse. Ello permitiría una disminución
considerable de la sociedad catalana en la calle y con una reducción de la
presión social abordar la convocatoria de unas elecciones al Parlament y la formación
de un Govern representativo de la verdadera realidad de la sociedad catalana.
Los
pueblos y sociedades que olvidan la historia del pasado, están expuestos a reincidir
en sus errores y contribuir a que sus problemas se cronifiquen, y conviene
recordar que el problema o “cuestión catalana” se arrastra desde el 1714 bajo
las armas y con Felipe V, con el apoyo del ejército francés, e instalándose una
dinastía por un largo periodo que llega a los 319 años del reinado de los
Borbones españoles en España.
El
CEDESC, que tiene como principal objetivo el rearme ideológico de la sociedad y
la recuperación de la memoria histórica, pretende promover iniciativas para que
la juventud sepa de donde viene para definir hacia dónde se va, y no se limite
solamente en ir a votar o ser arrastrados por movimientos soberanistas /
independentistas, populismos susceptibles de ser captados por el demagogo de
turno que convenga al gran capital, los poderes fácticos, aprovechando su
desengaño con el papel y defraudación ocasionado por los dirigentes de la
izquierda, como sucedió en los años 30 con el movimiento fascista italiano.
Se
impone, pues, el apoyo crítico de UNIDAS PODEMOS, en el actual contexto
político, al nombramiento de PEDRO SÁNCHEZ a la Jefatura del Gobierno, pues la
sociedad está percibiendo las actuales divergencias como batallitas personales
por sillones y privilegios. Y llevando el trabajo de formación política e ideológica
entre la juventud y sectores desfavorecidos para que no cunda el desengaño y
éstos den su apoyo social y electoral a las organizaciones de derecha y extrema
derecha, como la reciente historia demuestra en que los feudos históricos del
Partido Comunista Francés se han volcado a favor de la extrema derecha.
La
redacción.
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